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“Los enfoques de la vejez”
Idoya Aragón Lázaro
Comisión de Psicología del Envejecimiento del
Colegio Oficial de Psicólogos de La Rioja
La Psicología Evolutiva entiende la vejez como la última etapa del ciclo vital, caracterizada por aspectos psicológicos, biológicos y sociales. Ésta ha sido descrita principalmente desde dos enfoques a lo largo de la historia de la Psicología.
En el primero de ellos encontramos las definiciones más clásicas en Gerontología, que han definido la vejez atendiendo a factores explicativos negativos. Así, ha quedado tradicionalmente entendida como un período en el que las personas experimentamos deterioros inevitables e irreversibles en los tres niveles antes mencionados. En cuanto al nivel psicológico, se produce el envejecimiento cerebral y sus consecuentes déficits cognitivos. En el ámbito físico, el envejecimiento acarrea mayor incapacidad y aumento de la tendencia a la enfermedad. Y en el área social, el envejecimiento conlleva aislamiento y soledad. La vejez queda aquí dibujada desde sus características más negativas. En consecuencia, los psicólogos del envejecimiento han trabajado en mejorar la calidad de vida de los ancianos desde una concepción en la que prima la enfermedad y los aspectos más desadaptativos de esta franja de edad. En resumen, se trata de un enfoque de la vejez centrado en lo patológico, que sostiene numerosas ideas populares y falsos mitos, como el repetido “a mi edad ya no...”, o “los viejos no sirven para nada”.
En el segundo vemos cómo la idea de Promoción de la Salud (OMS, 2000) ha llegado también a la Psicología del Envejecimiento. En esta nueva corriente entendemos por vejez, además de una etapa en la que superar y aceptar dificultades, un período en el que potenciar cualidades en los tres niveles enunciados: en el aspecto psicológico, fortalecer los procesos cognitivos (atención, concentración, memoria...) y los procesos psicológicos (emociones, afectos, resolución de problemas...); en el nivel físico, promover el autocuidado y el ejercicio; y en lo social, mantener la red de ayuda, y aprovechar los recursos de la comunidad. En este segundo enfoque de la vejez el área de intervención del psicólogo se centra en los aspectos positivos del envejecimiento.
Actualmente, el Psicólogo Gerontólogo entiende la complementariedad de estos dos enfoques, fijando como objetivo lograr el máximo bienestar del anciano atendiendo a sus características tanto limitadoras como capacitadoras. A nivel psicológico, se trata de compensar los aspectos que se deterioran debido al mencionado envejecimiento cerebral con otros que se mantienen o se ven favorecidos, como es la capacidad de aprendizaje. En lo físico se potencia el conocimiento, la aceptación y el cuidado del propio estado de salud. Y en el ámbito social, se establece un equilibrio entre la ayuda mutua del anciano con el entorno y la autonomía personal.
Esta visión más amplia y enriquecedora lleva a desarrollar Programas de Intervención que mejoran la calidad de vida de las personas. En esta línea, el Colegio Oficial de Psicólogos de La Rioja ha puesto en marcha este curso 2004-2005 un Programa Educativo para Mayores, La Cátedra de la Experiencia. Con él se pretende favorecer la Educación Permanente y promover el envejecimiento saludable.
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